
Argentina ganó, goleo y gustó, pero ganó a un equipo al que debía ganar. La novedad de esta noche es que la albiceleste hizo honor a su historia y sus estrellas ganándole a uno de los dos equipos que a los que debía ganar con facilidad, simplemente se dio la lógica. Los trasandinos se encontraron el equipo ganándole por los puntos a uno de esos equipos que se utilizan como sparring previo a un campeonato. Mostró gran parte de su potencial ofensivo, obteniendo un resultado claro, pero modesto en comparación con su dominio territorial y del balón, gracias a la mala noche de Higuaín. Pero Argentina la victoria no borra las preocupaciones que generan sus centrales ni tampoco que pasará cuando ejerzan presión sobre Gago y Di María o cuando le pongan una marca pegajosa y fuerte a Messi.
Batista insiste en privar a Messi de alguien con quien pueda tirar paredes, alguien que lleve la pelota desde los cuatro del fondo hasta 3/4 de cancha donde Messi pueda
trazar las peligrosas diagonales que realiza semana tras semana en España. Hoy Messi, en este exitoso esquema que de seguro repetirán en cuartos, arrancó desde 10 metros por sobre la mitad de la cancha ante un Costa Rica que intento cerrarse atrás pero sin ejercer presión sobre el portabalón ni con marca personal. Desde ahí tuvo espacio y visión de campo suficiente para alimentar a Higuaín y a Aguero (el mejor argentino de esta Copa América), a Di María cuando encontró surcos y a los laterales cuando estos no chocaron con los volantes centroamericanos. Pero Messi sigue solo, pues más allá del ahínco con la que sus compañeros lo buscaron para que anotara, en un escenario más complejo con una defensa que haga pressing y que cierres las vías de pase (Paraguay, Perú e incluso Chile), Lio volverá a mirar el arco de frente pero a 40 metros de distancia, sin opciones claras de pase y sin quién le entregue el balón donde pueda hacer daño. Messi es bueno, el mejor de todos, pero no es Diego ni siquiera es el Messi del PlayStation, no puede todos los partidos correr encarando por más de 40 metros, dejar 5 en el camino y anotar ante la salida del arquero.Si Argentina quiere avanzar en serio en esta Copa deberá solucionar lo anterior. La respuesta de Batista es Gago, pero a éste se le pide que toque de primera y no ralentice el equipo, porque la velocidad la pone Messi, arrancando a 40 metros del arco. En mi visión, la solución es Pastore, pero éste no es tenido en cuanta por Batista y de no mediar una mala jornada de su rival, Argentina debería sucumbir en cuartos tal como casi lo hizo contra Colombia, quizás con un poco de suerte llegan a penales y zafan, pero...
Le faltan huevos a Messi! (muy chaquetero?)
ResponderEliminarUn arbazo, siempre es entretenido leer sus aportes futboleros estimado compañerito!